El sector público, a menudo encorsetado por limitaciones presupuestarias, está buscando soluciones innovadoras para optimizar sus operaciones. En este contexto, el Barnsley Council impulsa su transformación digital con Microsoft Copilot, una iniciativa que va más allá de la simple modernización tecnológica.
Este ayuntamiento británico ha iniciado la adopción estratégica de Microsoft Copilot para Microsoft 365, integrándolo como pilar de su proyecto de modernización digital. El objetivo es claro: automatizar tareas administrativas repetitivas en áreas críticas como finanzas, recursos humanos, asuntos legales, servicios empresariales y servicios infantiles. La idea es liberar al personal de la rutina para que puedan centrarse en actividades que realmente aporten valor creativo y estratégico.
Ahora bien, un punto clave que merece especial atención es cómo el Barnsley Council está abordando la gobernanza de datos y la seguridad de la información. Debido a la naturaleza sensible de los datos que manejan, han implementado un enfoque cuidadoso y riguroso. Este es un ejemplo a seguir para cualquier empresa que contemple la IA, pues la protección y el cumplimiento normativo deben ser prioritarios desde el día uno.
Cómo el Barnsley Council impulsa su transformación digital de manera práctica
La adopción de esta tecnología no es trivial. Para asegurar una implementación efectiva, el Barnsley Council ha designado a «Copilot champions»: empleados pioneros que no solo se están familiarizando con la herramienta, sino que también están capacitados para guiar y formar a sus compañeros. Estos campeones comparten consejos de ingeniería de prompts en canales de Teams dedicados y proporcionan guías de buenas prácticas, creando una comunidad interna de aprendizaje y soporte. Un buen ejemplo de cómo la capacitación interna puede ser más eficaz que la externa.
El programa ha generado un interés récord, con numerosos voluntarios deseosos de formarse y participar. En áreas tan delicadas como los servicios sociales, el objetivo es ambicioso: reducir la carga administrativa de los trabajadores sociales. Una menor carga administrativa no solo mejora su bienestar laboral, sino que también contribuye directamente a una mayor retención de talento, un problema persistente en muchos sectores.
Otros departamentos, como comunicaciones, marketing y aprendizaje y desarrollo, también están reportando beneficios tangibles. El equipo de aprendizaje y desarrollo, por ejemplo, utiliza Copilot para liberar tiempo que antes dedicaban a tareas mundanas, permitiéndoles enfocar su energía en labores más creativas, como el desarrollo de recursos educativos innovadores. Esto demuestra cómo la IA, bien implementada, puede ser un catalizador para la creatividad y la mejora de la calidad.
Análisis Blixel: Más allá de la eficiencia, la estrategia
Lo que el caso del Barnsley Council nos enseña es que la implementación de IA no es solo una cuestión de tecnología, sino de estrategia empresarial. No se trata de meter un software y esperar milagros; es un proceso que requiere planificación, gobernanza y, sobre todo, una gestión del cambio sólida. ¿Tu empresa tiene la capacidad de designar «campeones» internos que impulsen la adopción? ¿Has considerado la seguridad y la gobernanza de datos desde el inicio?
La experiencia del Barnsley Council demuestra que con un enfoque claro y una buena gobernanza, la IA puede ser una herramienta poderosa para liberar a tu equipo de tareas repetitivas y permitirles enfocarse en lo que realmente suma al negocio. Es vital entender que Copilot, o cualquier herramienta similar, no es una varita mágica, sino un facilitador que requiere una estrategia detrás. Piensen en cómo esto podría aplicar a su departamento de atención al cliente, liberando a sus agentes para resolver problemas complejos en lugar de responder FAQs repetitivas. El Barnsley Council impulsa su transformación digital con Microsoft Copilot pero, más importante aún, con una visión clara.
El consejo ha posicionado esta iniciativa como una respuesta directa a las restricciones presupuestarias que enfrentan los gobiernos locales. Su meta es clara: mejorar la eficiencia operativa sin comprometer la calidad de los servicios que ofrecen a sus ciudadanos. Un equilibrio delicado que la IA parece estar ayudando a lograr.
Fuente: The Guardian

