Los editores musicales demandan Anthropic en una escalada judicial sin precedentes. Universal Music Publishing Group (UMPG), Concord Music Group y ABKCO Music exigen más de 3.000 millones de dólares por infracción de derechos de autor en más de 20.000 composiciones. La demanda, presentada el 28 de enero de 2026 en el Distrito Norte de California, acusa a la startup de IA de descargar ilegalmente millones de libros pirateados vía BitTorrent en 2021, incluyendo songbooks con letras protegidas como ‘Wild Horses’ o ‘Sweet Child O’ Mine’.
Origen de la disputa: del torrenting al entrenamiento de Claude
La queja detalla cómo Benjamin Mann, cofundador de Anthropic, descargó unos 5 millones de copias pirateadas de sitios como LibGen, con autorización de Dario Amodei, pese a conocer su ilicitud. Esto expande la demanda original de 2023, que cubría 500 obras y potenciales 75 millones en daños, a 714 por torrenting directo y 20.517 por uso en el entrenamiento continuo de modelos Claude sin licencias.
Los editores destacan que UMPG ya licencia contenido a herramientas como Udio y KLAY, promoviendo un desarrollo responsable de IA. Sin embargo, Anthropic, valorada ahora en 350.000 millones de dólares (frente a 5.000 en 2023), persiste en infracciones tanto en entrenamiento como en outputs generados, según la demanda.
Fallos judiciales clave y precedentes
Un juez rechazó en octubre de 2025 añadir estas alegaciones a la demanda inicial, pero un fallo reciente de Eumi Lee denegó el dismissal, confirmando el conocimiento de infracciones en outputs. Paralelamente, en Bartz v. Anthropic, Anthropic pagó 1.500 millones a autores por piratería en libros, donde el juez Alsup dictaminó que el entrenamiento es ‘transformative fair use’, pero la obtención pirata era ilegal.
Esta demanda podría ser la mayor no-class-action por copyright en EE.UU., impulsada por descubrimientos en julio de 2025 vía el caso Bartz. Anthropic no ha respondido públicamente.
Implicaciones para la industria de la IA
Los editores musicales demandan Anthropic en un momento crítico para la regulación de datos en entrenamiento de modelos. Mientras los demandantes insisten en licencias pagadas, la industria argumenta que el ‘fair use’ transformador es esencial para la innovación, evitando un modelo donde cada byte entrenado requiera permiso individual, lo que paralizaría el avance.
Precedentes como este podrían encarecer el desarrollo de IA, beneficiando a gigantes con bolsillos profundos como Anthropic, pero frenando startups. Datos del mercado muestran que licencias musicales para IA ya generan ingresos, pero extenderlas a todo corpus de entrenamiento plantea dilemas económicos.
Análisis Blixel:
Como escéptico de la sobrerregulación disfrazada de protección, veo en esta demanda un choque previsible entre derechos de autor y la voracidad innovadora de la IA. Los editores musicales demandan Anthropic con razón en la piratería inicial –descargar vía BitTorrent no es ‘fair use’, punto–, pero el salto a penalizar el entrenamiento transformador huele a extorsión retroactiva. Anthropic erró en la obtención de datos, como confirmó Alsup en Bartz, pero dictaminar que modelos como Claude ‘copian’ letras enteras ignora cómo funcionan los LLMs: destilando patrones, no regurgitando obras.
Datos duros: el 90% de entrenamiento IA usa datos públicos o licenciados, pero corpus masivos como Books3 (de Bartz) aceleran innovación sin desplazar mercados musicales. UMPG licencia a Udio porque es negocio mutuo; demandar $3B a Anthropic, valorada en $350B, es oportunismo ante su hype post-Amazon. Ironía: editores que vivieron del streaming ahora quieren licencias por ‘inspiración algorítmica’. La solución pragmática es un fondo compensatorio colectivo, no juicios que eleven barreras de entrada y beneficien a Big Tech con deals exclusivos. Libertario como soy, defiendo innovación sobre rentas perpetuas: regulemos la piratería upstream, no el downstream creativo. De lo contrario, la IA musical se estanca, y todos perdemos –editores incluidos.
Fuente: No disponible


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